martes, marzo 09, 2010

El balón de la primera liga del Valencia (1941-42) en venta




Lo que veis arriba es el balón con el que el Valencia ganó la primera liga en la temporada 1941-42. El balón está en posesión de los herederos del ex-entrenador del Valencia D. Ramón (Moncho para sus herederos) Encinas quienes desean venderlo. Es una parte de la historia más gloriosa del club, y un heredero se ha dirigido a nosotros para que se le ayude a que los coleccionistas puedan comprarlo. Si estáis interesados en comprar el balón más histórico del València debéis poneros en contacto con Eduardo Blanchard, en el número de teléfono 658 329 675.

CheCheChe no tiene ningún interés económico en esta venta, sólo publica lo que nos han confirmado los herederos de D. Ramón Encinas tras varios correos electrónicos en los que les hemos pedido información sobre el origen del balón, fotos acreditativas, nombres, apellidos y numeros de contacto de los herederos, e historia de como el balón llegó a su poder.
El verdadero deseo de CheCheChe es que el Valencia CF SAD se ponga en contacto con los herederos, confirme la historia, y pudiese adquirir ese balón de la forma más adecuada, para que pueda sea expuesto en un sitio preferente del club al ser una parte fundamental de la historia del club.

5 comentarios:

Talmud dijo...

Pues si lo tienen que comprar el Calvo, Tachin o Javier Gomez vamos apañaos... Igual Fernando Gomez Colomer lo pide a coste cero.

valencia y che dijo...

Eso, seguro que fernando se espera al último año de contrato del balón para traérselo libre.

Manolito, ya tardais en comprobar y como dice che che che si la historia es verdad, ese balón tiene que estar en las vitrinas del club

Valent dijo...

eixe baló deuria d'estar en un museu.

Lobo dijo...

Si ése balón es realmente el de la 1ª Liga, lo tiene que comprar el Valencia, no hay excusa.

kawligas dijo...

Por razones contrastadas y que todos conocemos, la historia del Valencia es algo muy ajeno al devenir cotidiano del club. La Fundación debería estar para estas cosas, pero tengo la sensación de que no se darán por aludidos y que la gallardía de los aficionados sea la que acabe llenando las vitrinas de un museo es algo que llega a causar hasta cierta irritación, cuando el aficionado y fiel valencianista ve como le suben el pase todos los años por encima, muy encima del IPC, además de ser maltratado con horarios caprichosos. Un club grande no pide limosnas.